En Haití en un campo de refugiados
Meditando sobre mi estadía en Haití junto a voluntarios de Proyecto América luego del terrible terremoto que destruyó gran parte de ese país en el 2010, recuerdo claramente la enseñanza que Dios nos dio de que en medio de tanta destrucción podíamos ser testigos de su gloria. De verdad que era chocante aquella afirmación ya que al caminar por las calles de Puerto Príncipe y ver la magnitud de la destrucción y la miseria extrema con que allí se vive te hacia dudar fácilmente de que Dios pudiera estar presente en medio de todo aquello.
Esta es una pregunta que muchos se hacen constantemente. Hay muchas opiniones encontradas en cuanto a este asunto pero yo creo que lo que Dios más pide de nosotros es CONFIANZA. Creo que una vez confías realmente en Dios y en sus promesas llegas a vivir plenamente en su voluntad. Ya no temes al mañana porque sabes que Él tiene el control de tu vida y destino.

Tenemos que ser como niños...
Cuando observo a mis hijos, y veo lo despreocupados que viven, recuerdo las palabras de Jesús cuando dijo: "Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños." Mis hijos confían plenamente en mi para suplir sus necesidades, no solo físicas pero también emocionales, y viven tranquilos.
Deseo con toda el alma estar en los patios de tu templo; ¡me muero por llegar a ellos! Tú eres el Dios de la vida; por eso te canto alegre con todas las fuerzas de mi corazón. ~ Salmos 84:2 TLA
Hace unos 15 años escribí una canción a Dios en la cual le decía que lo necesitaba y que anhelaba estar cerca de Él. El tiempo pasó y poco a poco ese anhelo fue disipándose hasta llegar a ignorar a Dios en mi vida al punto de que ya ni caso le hacia. Me dejé llevar de los afanes y placeres de la vida y pensé que podía ser feliz fuera de la Voluntad de Dios. ¡Qué equivocado estaba!

Gracias a Dios por su misericordia y por haberme rescatado de ese camino por el cual iba. Ahora que tengo una relación intima con Jesús puedo decir que soy feliz. Y no es que no tenga problemas, ni necesidades, es que ahora no estoy sólo; Tengo quien me consuele, me ayude, me defienda. Jesús me rescató, me perdonó, me salvó y me regaló vida eterna. ¿Qué más necesito para ser feliz? ¡NADA!

Aquí esta la canción que un día escribí, tal vez no entendiendo lo que decía, y que ahora expresa el verdadero sentir de mi corazón:

Cuando estudiamos la Palabra de Dios nos damos cuenta de la grandeza de su Amor y lo inmenso de su Misericordia para con los que le buscan de corazón.

Isaias 25:3 nos dice: "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado." ¡Wow que tremenda promesa! Osea que cuando confías en Dios, El te guarda en COMPLETA paz... Eso es algo impresionante, mi hermano.

En Romanos 8:28 nos dice: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." Aquí nos enfatiza de que TODAS las cosas que le suceden a los que AMAN a Dios son para bien.. Esta es una promesa extraordinaria...

En Jeremias 29:11 dice el Señor: "Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza." Aquí nos dice que Dios tiene todo planeado para los que le buscan... habla de que El sabe muy bien lo que esta haciendo y que sus planes para sus HIJOS son de BIENESTAR y no de calamidad.. promete un buen FUTURO y una ESPERANZA.

Ahora solo queda que te preguntes... si amas a Dios y crees en El y confías en El ...¿por qué te preocupas tanto por lo que te pueda pasar? ¿O quizás es que no le AMAS tanto como para CREER en su Palabra y CONFIAR plenamente en sus promesas? Piénsalo bien...

Me encanta la canción de Danny Berrios titulada "Dios cuida de mi" ya que esta me recuerda que "mi mano El sostendrá... si una puerta se cierra aquí, otras puertas se abren allí"...porque "Dios cuida de mi".


Nací en un hogar cristiano y me crié en la iglesia. Por años me comporte como Cristiano y traté de hacer las cosas de acuerdo a como me enseñaron en la iglesia que se debían hacer.

Experimenté la Presencia de Dios y su Poder y fui testigo de su Amor, Misericordia y Gran Bondad por muchos años pero hacia las cosas por costumbre y no por amor a Dios. Jugaba muy bien a ser "Cristiano" (digo "jugaba" ya que una cosa es comportarse o actuar como Cristiano y otra cosa es conocer a Jesús, creer el Él y hacerlo Señor de tu vida).

Ese juego no fue suficiente para mantenerme cerca de Jesús y, en medio de mi auto-justificación, me fui alejando de Dios al punto de casi destruir todas las cosas que Él me había regalado. Pero Dios en su infinita Misericordia tuvo compasión de mi y en medio de mis miserias me rescató y me restauró. En los últimos dos años de mi vida he llegado a conocer a Jesús tal y como Él es y tengo una relación cercana con Él; sé que me ama a pesar de mi y que me ha perdonado. Ya no le sirvo por compromiso o por costumbre, ahora lo hago porque lo amo con todas mis fuerzas y porque estoy convencido que sin Él nada de lo que pudiera hacer o lograr tendría sentido alguno.

Si estas en la misma situación que por años me encontraba yo, te invito en este mismo momento a detenerte y hacerte las siguientes preguntas: "¿Cómo está mi relación con Jesús? ¿Soy un verdadero discípulo de Cristo o simplemente juego muy bien a ser Cristiano?"

¿Qué esperas para acercarte a Jesús y darle tu vida por completo? ¡Él siempre ha estado a tu lado esperando este momento para transformar tu vida por entero y ayudarte para que llegues a ser un "Obrero Aprobado por Dios".
"Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad." 2 Timoteo 2:15
"Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber." Mateo 24:46
Por E. Betances  / Se permite la reproducción citando la fuente
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