Un día como hoy Dios me sacó de mi tierra, la bella República Dominicana, y me trajo a los Estados Unidos. 

Recuerdo lo duro que fue despedirme de mis amigos, de toda la gente querida con la que crecí y compartí tantos hermosos recuerdos. ¡Ni siquiera pude ir a mi graduación de bachillerato! Recuerdo que no quería irme... hasta llegué a cuestionar a Dios por lo que había hecho. Estuve un buen tiempo amargado, triste, confundido; me costó mucho adaptarme al cambio.

Hoy, 18 años más tarde, alabo a Dios con todas mis fuerzas por traerme a éste país de oportunidades. Estoy agradecido con Dios por la bella esposa que me ha dado, mis tres hermosos hijos, mis padres, mis hermanos, mis amigos... en fin por tantas bendiciones que, sin merecerlas, he recibido.

Muchas veces no entendemos o estamos de acuerdo con las cosas que Dios hace o permite que nos pasen. Pero con el tiempo nos damos cuenta de que Él tenia un Plan BUENO para nosotros.

En Jeremías 29:11 dice: "Porque Yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza." 

Dios tiene TODO planeado para aquellos que le buscan. Él sabe muy bien lo que está haciendo y Sus Planes para Sus HIJOS son de BIENESTAR y no de calamidad... Él nos ha prometido un buen FUTURO y nos ha dado una ESPERANZA.

¡Confía en Sus Promesas HOY!

Por E. Betances  / Se permite la reproducción citando la fuente
Twitter: @ebetances
"...sus Misericordias son nuevas cada mañana."
Cuando me pongo a meditar en todo lo malo que hecho y en lo desobediente que he sido para con Dios en todos estos años, no me queda más que asombrarme de la Misericordia que he recibido. Es ese Amor que no podemos comprender que mueve a Dios a responder a nuestro llamado y venir a socorrernos en esos momentos en que, arrepentidos, venimos desesperados delate de Él. 

¡Que bueno que Dios no nos trata de la misma manera que tratamos a los que nos ofenden!

Dios siempre está presto a perdonarnos y restaurarnos cuando reconocemos nuestras faltas y nos arrepentimos  de corazón. Él nos ama tanto que su vida dio por nosotros en la cruz; Es por medio de ese sacrificio que hoy tenemos redención de pecados y esperanza de vida eterna junto con Él en la eternidad.
Cuando nos preocupamos...
Se hace muy difícil el enfrentarse a esas situaciones que nos parecen injustas, que son trágicas, que no tienen sentido. La vida esta llena de esas situaciones en las cuales llegamos hasta a cuestionar a Dios. Pensamos que no le importamos, que se ha olvidado de nosotros.

He escuchado muchos testimonios de personas que pasaron por duras pruebas y dificultades para luego darse cuenta de que Dios tenia un plan de bendición por medio de esas situaciones. Cuando Dios permite que pasen este tipo de cosas en nuestra vida siempre lo hace con un propósito bueno. Aunque en el momento nos parezcan como castigo, siempre terminan siendo de bendición.

Nuestro gran problema viene cuando se nos olvida que Dios está en control y comenzamos a dudar de Él. Comenzamos a cuestionar todo y, en vez de acercarnos a Dios, nos enojamos con Él y terminamos alejados. Actuamos como niños en los momentos donde más necesitamos actuar como adultos.