En la Biblia vemos muchos ejemplos de esta práctica; el primero lo encontramos en esta escena de Génesis 3:
11 —¿Quién te dijo que estabas desnudo? —le preguntó el SEÑOR Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras?
12 El hombre contestó:
—La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.
13 Entonces el SEÑOR Dios le preguntó a la mujer:
—¿Qué has hecho?
—La serpiente me engañó —contestó ella—. Por eso comí.
Cuando leemos la Biblia vemos que, para vivir de acuerdo a la voluntad de Dios y recibir el perdón de nuestros pecados, lo primero que debemos de hacer es arrepentirnos. Hechos 3:19 dice: "Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados." ¿Pero cómo y de qué nos vamos a arrepentir si seguimos culpando a otros por nuestros errores?
Vamos a hacer un alto en nuestro caminar y pidámosle al Espíritu Santo que escudriñe nuestros corazones y nos revele nuestros errores y que nos convenza de pecado. Entonces vengamos arrepentidos delante de Jesús para así recibir el perdón que tanto necesitamos.
Me encanta lo que dice el Salmo 139:23-24 y es algo que le pido a Dios todos los dias. Te sugiero que lo hagas tú también:
"Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva."PS. Si esta nota ha sido de bendición para ti, por favor compártela con tus amigos. ¡Gracias!
ebetances.com
Twitter.com/ebetances
Facebook.com/emanuelbetances
Gplus.to/ebetances

¡Me uno a la oración del salmista y ruego a Dios que nunca me permita apelar al mecanismo de proyección para volcar mi culpa en otros!
ResponderEliminarAmen!
EliminarGracias por compartirlo pastor, saludos desde Tijuana,México.
ResponderEliminarGracias mi hermano.. Bendiciones!
Eliminar