¿Simplemente Cristiano Simple?

Es interesante que hace un par de siglos atrás, era suficiente con decir: “La Biblia es la Palabra de Dios” …y punto, pero resulta que a medida que comenzaron a surgir tendencias y cuestionamientos contra la Biblia de parte de filósofos, científicos y movimientos antagónicos a las Escrituras que se dieron a la tarea de retar y cuestionar la integridad de ésta como Palabra de Dios, se hizo gradualmente necesario añadir a la declaración original ciertos adjetivos calificativos en respuesta a estos ataques y amenazas. Primero se hizo necesario declarar: “la Biblia es la Palabra de Dios plena”, luego, “la Biblia es la Palabra de Dios plena y verbal”. Tampoco siendo suficiente nos vimos forzados a declarar: “la Biblia es la Palabra de Dios plena, verbal e infalible”. Pensando que con esto bastaría, nuevamente llegó el momento cuando no hubo otra alternativa que añadir: “¡la Biblia es la Palabra de Dios plena, verbal, infalible e inerrante!” Lo que fue en algún momento una frase sólida y contundente, se fue desvirtuando y perdiendo sentido hasta que lamentablemente fue necesario reforzar el concepto. Por causa de la insatisfacción, insaciabilidad, incredulidad y actitud beligerante del hombre contra la Biblia, fue menester modificar y calificar más ampliamente lo que originalmente se supone que fuese una declaración vasta, concluyente e incuestionable.

Lo mismo sucedió con el caudillo Moisés del cual Jesús se ve precisado a decir: “Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero no ha sido así desde el principio” (Mateo 19:8). Por lo visto el hombre muestra una tendencia, como producto de su depravación y naturaleza pecaminosa, de rebelarse contra la voluntad de Dios y cuestionar Su revelación “me-da-la-ganariamente”.

Hoy día, similar y penosamente ya no es suficiente decir “soy cristiano”. Lo que se supone que fuese una declaración clara, precisa y concisa, llena de significado que proclama una identificación total y absoluta con Cristo, se ha diluido de forma tal que ya no comunica lo que originalmente significó en el libro de los Hechos cuando a los discípulos que seguían El Camino se los llamó cristianos por primera vez (Hechos 11:26). Hoy en día muchos se escudan irresponsablemente tras el yelmo protector del cristianismo, reduciéndolo así a simple cristiandad, sólo por lo que éste representa pero no necesariamente por lo que exige.

Hoy en día se hace necesario calificarse como cristiano bíblico evangélico nacido de nuevo. ¿Comprendes lo que significan estos calificativos? ¿Te avergonzarías de ser calificad@ como tal? ¿Prefieres el anonimato o ser parte de las estadísticas como integrante del cristianismo escueto moderno que no requiere mucho compromiso e identificación con Cristo? ¡Ojalá que no! Te invito a que, como canta Romanos 1:16, no te avergüences del evangelio porque es dinamita de Dios para todo aquel que cree. Proponte no ser un cristiano nominal como parte del montón. No transes ni te conformes con simplemente ser un cristiano simple. No repares en orgullosamente gritar a voces: ¡Soy cristian@ creyente convertid@ a Cristo!

Por el Pastor Juan José Binet.

Pastor Juan José Binet.
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Por E. Betances  / Se permite la reproducción citando la fuente
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4 comentarios :

  1. ¡Gracias por la oportunidad de participar! Recomiendo Manny's Corner como uno de los blogs más edificante en la red.

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  2. 1 Timoteo 4:11-16 Debemos ser ejemplo!!! Amen ☺

    11 Esto manda y enseña.

    12 Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.

    13 Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.

    14 No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio.

    15 Medita estas cosas; ocúpate en ellas; para que tu aprovechamiento sea manifiesto á todos.

    16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, á ti mismo salvarás y á los que te oyeren.

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