LA INTIMIDAD: Un Secreto del Liderazgo
…separados de mí nada podéis hacer”. (Jn. 15:5)
Por Francis Montás

La cena estuvo fenomenal. Todos quedaron satisfechos. Luego, la sobre mesa. Y en medio de la conversación que se tornó en despedida, se escucharon estas palabras: “…separados de mí nada podéis hacer”. (Jn. 15:5) Jesús hablaba con 11 asustados individuos, quienes, tras su partida, liderarían la organización más exitosa sobre la tierra: La iglesia.

No fue un seminario relámpago de gerentes al minuto. No habló sobre estructura organizacional. Tampoco destacó sistemas, visión, misión, etc. Lo dijo simple y directo: "Manténganse pegados a mí." Eso es relación estrecha. Eso es intimidad. Sin ella los 11 potenciales líderes serían arruinados. Su gestión hubiese sido un fracaso.

Uno de los secretos del liderazgo de éxito es Intimidad con Dios. Los líderes que aprenden a intimar con el Eterno, los que dependen de Él fieramente, no se gastan, no se queman; tampoco intoxican. Los líderes que desarrollan amistad estrecha con el Creador permanecen frescos como fuentes de abundancia. Hay sabor en ellos. ¡Son fructíferos y marcan la historia!

Francis Montás es el fundador del Club Juvenil Cristiano, un ministerio radial y evangelístico que organiza alcances para adolescentes y entrenamientos para líderes en la República Dominicana. Hoy es Pastor de CASA JOVEN, una creciente iglesia en Santo Domingo. Se inició como un pequeño grupo de estudios Bíblicos de 4 personas a mediados del año 2004. Hoy se perfila como una iglesia en crecimiento. Es una iglesia para toda la familia, que ministra a la persona integral. Su enfoque dice mucho de lo que la iglesia está interesada en hacer por las personas allá afuera. Actualmente está desarrollando un proyecto comunitario para servir a la comunidad de ensanche Kennedy.



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Por Emanuel Betances / Se permite la reproducción citando la fuente
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Nuestra fe es probada cada día. 


A diario somos bombardeados con decisiones, problemas, circunstancias que nos preocupan y tratan de robarnos la paz y la tranquilidad. Es muy difícil mantener nuestra confianza en Dios ya que nuestro instinto de supervivencia nos traiciona; la mayoría de la veces reaccionamos ante las decisiones o situaciones adversas de la vida de la manera incorrecta.

Somos instrumentos en Sus manos...
Si ya te hiciste la pregunta, te tengo noticias. Cuando empiezas a hacer esta clase de pregunta, probablemente Dios te está inquietando para usarte. Para muchas personas interrogantes como estas fueron el inicio de algo grande en los planes del Señor. El llamado, la vocación, el ministerio, la misión de algunos se inició con estas sutiles preguntas del corazón. Yo te lo puedo asegurar porque así fue mi caso.

Aunque soy tercera generación de una familia cristiana, nunca creí que pudiera ser útil a los planes de Dios. Simplemente no estaba en mi agenda. Empecemos porque al principio no me interesó en lo absoluto. Luego me empezó a molestar que en la iglesia insistieran con la cuestión del llamado, del ministerio. Según mi criterio, los consagrados que insistían con el asunto estaban equivocados. Posteriormente soñaba con ser un excelente profesional y para que Dios o la iglesia no se ofendieran, dejaría espacio para ser un buen cristiano y ayudar en “algunas” cosas al reino de Dios. Esa lucha interna dio paso a lo que luego fue un periodo de preguntas inquietantes, que por supuesto, también me enojaban. ¿Estaré yo en los planes de Dios? ¿Se fijará El en mí? ¿Y cuándo es que Dios me va a usar? Y claro, fabricaba mi respuesta: “Los que están en los planes de Dios son los consagrados que están hechos de otro material. Yo no doy para eso”. Era la forma en que me lo planteaba; Pero en esencia es la misma pregunta que encabeza este escrito. Y... ¿sabes qué? Ahora sonrío mientras escribo. Porque aunque la pregunta me inquietó severamente durante años; lo que ignoraba entonces es que ya Dios de alguna forma estaba llevando a cabo su propósito en mí. Es una maravillosa forma de guiarnos a su plan. En ocasiones con preguntas, otras con dudas, otras con experiencias extraordinarias.