31 de mayo de 2012
El Tercer Nivel de Adoración
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.” Juan 4:23
Conociendo la inmensidad de nuestro Dios y Sus atributos, me hice las siguientes preguntas: ¿Cómo es posible que alguien pueda esconderse de Dios? ¿Por qué Jesús le dice a la mujer samaritana que el Padre busca verdaderos adoradores? ¿Acaso están escasos? ¿Son difíciles de encontrar?¿Por qué si hay tantos cristianos que adoran a Dios, Él anda buscando adoradores?
Reflexionando llegué a la conclusión de que, aunque existen muchos adoradores, los adoradores verdaderos alcanzan un tercer nivel de adoración. El Rey David es un ejemplo perfecto de un adorador de tercer nivel:
23 de mayo de 2012
¡Vamos al otro lado!
Dios permite situaciones adversas para aumentar nuestra fe y para mostrar Su gloria en y a través de nuestras vidas. El problema radica en que muchas veces cuando estamos en medio de la adversidad se nos olvida en quien hemos creído, que Dios está en control y que si somos Sus hijos todo obra para bien.
17 de mayo de 2012
La Última Coca-Cola
11 de mayo de 2012
¡Viviendo en el Espíritu!
La vida está llena de obstáculos que muchas veces nos estancan y nos impiden seguir. Cuando venimos a Cristo y le hacemos Señor de nuestras vidas, aunque recibimos libertad espiritual, no estamos exentos a dichos obstáculos. Al contrario, muchas veces se nos dificulta más la vida ya que al conocer a Cristo nos damos cuenta de muchas cosas malas que antes hacíamos pero que ahora decidimos evitar para no ofender a Dios.
8 de mayo de 2012
¿Simplemente Cristiano Simple?
Es interesante que hace un par de siglos atrás, era suficiente con decir: “La Biblia es la Palabra de Dios” …y punto, pero resulta que a medida que comenzaron a surgir tendencias y cuestionamientos contra la Biblia de parte de filósofos, científicos y movimientos antagónicos a las Escrituras que se dieron a la tarea de retar y cuestionar la integridad de ésta como Palabra de Dios, se hizo gradualmente necesario añadir a la declaración original ciertos adjetivos calificativos en respuesta a estos ataques y amenazas. Primero se hizo necesario declarar: “la Biblia es la Palabra de Dios plena”, luego, “la Biblia es la Palabra de Dios plena y verbal”. Tampoco siendo suficiente nos vimos forzados a declarar: “la Biblia es la Palabra de Dios plena, verbal e infalible”. Pensando que con esto bastaría, nuevamente llegó el momento cuando no hubo otra alternativa que añadir: “¡la Biblia es la Palabra de Dios plena, verbal, infalible e inerrante!” Lo que fue en algún momento una frase sólida y contundente, se fue desvirtuando y perdiendo sentido hasta que lamentablemente fue necesario reforzar el concepto. Por causa de la insatisfacción, insaciabilidad, incredulidad y actitud beligerante del hombre contra la Biblia, fue menester modificar y calificar más ampliamente lo que originalmente se supone que fuese una declaración vasta, concluyente e incuestionable.
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